4 Pasos clave para convertir el espacio donde vives en tu hogar

4 Pasos clave para convertir el espacio donde vives en tu hogar

Imagina que te acabas de mudar, y quieres aprovechar esta ocasión para darle un giro a la decoración que hasta ahora tenías en tu anterior casa. Puede ser también que decidas redecorar una estancia porque no acabas de sentirte cómoda con lo que ves en ella. En cualquier caso, te enfrentas a un gran reto, y es el de conseguir que el resultado final te encante, que sea tu espacio soñado, y puedas verte reflejada en todo lo que te hace sentir bien en tu casa.

Supone un gran desafío, y conlleva un gran trabajo y esfuerzo de introspección, pero se puede conseguir si conoces los pasos que hoy te desvelo. Se trata de lograr que ese grupo de elementos seleccionados y funcionando conjuntamente te aporten una serie de emociones y sensaciones que necesitas para la tarea a desarrollar en ese sitio, de forma que el resultado te sacará una sonrisa en tu día a día.

1- Primero habría que analizar a qué lugar de la casa estas enfrentándote, cuál va a ser el día a día en esa estancia, en qué horarios te vas a mover dentro de ella, por quien va a ser utilizada, y que trabajo u ocupación vas a realizar allí.

2- Una vez analizado este punto, hay que pasar a interiorizar las sensaciones y emociones que deseas sentir en esa estancia, por ejemplo, si es un lugar de estudio en que quieres potenciar la concentración y la motivación, entonces las emociones asociadas serían la armonía y la curiosidad.

3- Por lo tanto, y esta es la parte difícil, hay que llegar al conjunto de elementos sensoriales, esto es, que provocan sensaciones en los sentidos, y que crean esa respuesta inconsciente en ti. Aquí nos encontramos en el momento en que necesitas pasar por una serie de ejercicios, visualizaciones, y otras herramientas para llegar a concluir cuáles son las texturas, olores, colores, y sonidos que te llevan a esa emoción, por ejemplo, si quieres conectar con tu vitalidad, con tu entusiasmo o con tu concentración y tu punto más zen.

 

Si analizas punto por punto los diferentes elementos que vas a encontrar en una estancia verás que hay un mundo de posibilidades, que quizás hasta ahora no te habías planteado, ya que nos suelen limitar y conducir hacia las modas o lo que conviene producir y restan nuestra creatividad y el acceso a un espacio de infinitas variantes.

Muchas veces también por la pereza y la falta de tiempo te puedes dejar llevar por la compra de lo primero que encuentras o de más fácil acceso. Con esto te estás limitando a dejar de sentir lo mejor que hay en ti porque dejas de estar en contacto con lo que mueve de forma inmediata tu parte más pura.

Te pongo un ejemplo, una mujer (a la que le mueve por dentro lo rústico y primario), vive en un piso decorado con un estilo minimalista y nórdico, y en un traslado por trabajo se aloja durante unos meses en una casa de pueblo con suelo de barro, paredes estucadas, con cortinas de lino, mucho verde, madera sin tratar, etc. Al estar allí, de repente se siente libre, fresca, sonríe, incluso desaparecen dolores crónicos de su cuerpo con los que se había acostumbrado a convivir, y esto es porque el exterior que la rodea ahora, es lo que su interior estaba demandando sentir.

Sin embargo, en su piso de siempre, su cuerpo estaba manifestando rechazo a lo que la envolvía a través de esa incomodidad corpórea y esos dolores. Todo esto ocurre porque ella estaba desconectada de lo que en realidad requería su alma, y lo que iba creando afuera, llevada por sus creencias e imposiciones de la sociedad, era un claro reflejo de esa desarmonía.

Por lo tanto, si estás leyendo esto es porque has conectado con parte de lo que tu alma te está pidiendo, tienes una inquietud y la manera de resolverla es trabajar esto de una manera más profunda.

Pero aquí te voy a dar unas pinceladas de cómo hacerlo. Básicamente, tienes que analizar elemento por elemento sin preocuparte de si casan o no, que es lo típico que se ha hecho siempre en decoración, que el conjunto visual sea “correcto”, no digo que no haya que pasar por ese ítem, pero no es lo primordial.

Lo principal es analizar:

· LA ILUMINACIÓN. Es un punto muy importante pues va a cambiar tu percepción de todo lo visual de la sala. Es el primer elemento por decidir, el tipo de iluminación: hay que ver si para la tarea que vas a hacer te encuentras más cómoda con luz cálida o con luz neutra. Yo no soy partidaria de la luz blanca, pero es cierto que en algunos trabajos o lugares se hace necesaria.

· LOS TEJIDOS. Es un elemento que aporta calidez a la estancia, y en la selección de las telas tienes que comenzar por entender la sensación al tacto que te producen una u otra composición, por ejemplo, te puedes sentir muy cómoda con un terciopelo de algodón o con uno de poliéster. Hay muchas composiciones diferentes y lo normal es que te fijes más en las telas que van a estar en contacto con el cuerpo, en los dormitorios y en el sofá del salón. Otro punto importante son las alfombras, pues se trata de tu contacto de pie desnudo sobre un entramado o tejido y que va a provocar una respuesta agradable o de rechazo.

· EL COLOR. Imprescindible determinar el color y porcentaje de este que necesitas para la actividad que se vaya a realizar en esa habitación, y no todos interpretamos que el azul es calma y el rojo pasión, cada alma tiene su propio criterio. Aquí lo correcto sería disponer previamente de tu Estudio de Feng Shui para conocer el tipo de energía que se da en cada lugar, y qué color debes potenciar o minimizar. De esta forma puedes armonizar la estancia, partiendo de una gama de tonos que después precisarías con tu selección exacta.

· MATERIALES Y REVESTIMIENTOS. Si partes de una estancia con ciertos muebles que han de quedarse, el suelo, las paredes, así como la carpintería ya están definidos, debes escoger el material del resto de mobiliario y decoración, sobre una selección previa que casa con los existentes. Y escogerás en base a sensaciones corpóreas, al tocar, oler y sentir el material.

 

Un ejemplo, si tu suelo es cerámico y frío, en la selección optarías por introducir materiales cálidos si lo que quieres es disminuir esta sensación de frialdad. Por ejemplo, maderas, plásticos, resinas, cartón, etc., y dentro de las maderas tienes que elegir entre lacadas o no, con la malla marcada o poro cerrado, tratadas o no. Sin embargo, evitas introducir metal y vidrio ya que van a sumar la sensación de frialdad que quieres evitar.

4- Una vez dispones de esta carta de presentación, que es la selección del tipo de iluminación, composición de tejidos, color, y materiales, viene la segunda parte que es montar el puzle. Puedes utilizar el color en los tejidos, las paredes, la decoración, el mobiliario, al igual que los materiales en las diferentes piezas a colocar, tanto en muebles como en revestimientos.

Otro tema es tu estilo, pero esto lo trataré en otro artículo porque es muy extenso, aunque tienes que saber que es una parte muy importante ya que va a suponer la imagen final de aquello que te define, y que representa tu esencia. En definitiva, lo que te va a favorecer ver cada día de tu vida.

“Cuanto más te acerques a la estancia que vibra en tu frecuencia, más cómoda estarás y más en paz te sentirás, y cuando te encuentres en esa estancia, puedes decir que es tu hogar, porque está construido desde lo más profundo de ti.”

Esta entrada tiene 3 comentarios

    1. Amparo Galán
      Amparo Galán

      Cuánto me alegra saber que te encuentras en armonía con tu hogar, un abrazo Isabel!

  1. Avatar
    ElijoCasa

    Tu casa es tu castillo y tienes que definir qué clase de castillo quieres. Buen post

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